Se prohibe la reproducción total o parcial del contenido de este blog, con fines comerciales, y sin la autorización previa de su autor, Hugo Prieto. Lo reitero, prohibido el hurto.

Algunos parámetros del misterioso nuevo momento político

 

En una reciente entrevista que le hiciera el periodista Javier Negre para el medio La Derecha Diario la presidenta encargada de Venezuela ¿?, trazó algunas líneas que tal vez ayuden a entender en qué consiste “el nuevo momento político”, según lo enunciara la propia Delcy Rodríguez, luego de la “extracción” del señor Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser juzgados por una serie de delitos graves.

¿Qué podemos inferir de las declaraciones de Rodríguez? Uno. El chavismo no ha pasado la página con relación a las elecciones presidenciales que se realizaron el 28 de julio de 2024. El presidente legítimo de Venezuela, aseveró Rodríguez, se llama Nicolás Maduro. Aunque el chavismo y sus aliados políticos no han mostrado las actas de votación —nunca lo harán porque constituyen el cuerpo del delito—, Rodríguez afirmó que “el sector extremista trató de forzar las actas (…), hubo enmiendas, hubo roturas”. Arrojó, además, un manto de dudas sobre —¿la integridad?, ¿la honradez? del candidato opositor. “Y conozco muy bien el proceso de Edmundo González Urrutia”. Habría que aclarar ¿Qué se negoció en la residencia del embajador del reino de España? Negre no indagó sobre este asunto. Por una razón, creo, la destinataria de tal pregunta no es la presidenta en funciones, sino su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional. Entonces, iremos a una nueva elección presidencial, el tercer eslabón del plan diseñado por el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marcos Rubio, no como parte de la ansiada transición a la democracia, sino por una orden que vendrá de la Casa Blanca.

Rodríguez también aclaró que no se va a negociar con “el extremismo”, mientras las sanciones se mantengan vigentes. Sobre Venezuela pesan más de mil “medidas coercitivas unilaterales”. Recordemos que no todas corresponden al gobierno de Donald Trump. Ya las había aplicado el expresidente Barak Obama. ¿En qué lapso de desmontan? ¿Qué hará el Congreso de Estados Unidos si en las elecciones de medio término los candidatos demócratas alcanzan la mayoría? ¿Abrirán una investigación sobre este asunto?

Lo único que podemos decir es que la ansiada transición a la democracia en Venezuela tiene demasiados cabos sueltos. Delcy Rodríguez ha puesto sobre la mesa algunas de sus cartas. Seguramente, como en el juego de póker, pedirá una o dos cartas y no sabemos si Rubio, al frente de la mesa, estará dispuesto a dárselas. Sabemos que hay dos pinzas de presión sobre el gobierno de Rodríguez: la amenaza de una nueva intervención militar y las sanciones. Los Estados Unidos no se han guardado nada. Con la mano derecha aprietan con la fuerza militar y con la mano izquierda aprietan con la diplomacia. Y no creo que la anunciada batalla diplomática, —de la cual tomó conciencia el pueblo venezolano el pasado 3 de enero —siempre según Rodríguez, resulte eficaz en términos políticos cuando se va desarmado al frente de guerra.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.