Se prohibe la reproducción total o parcial del contenido de este blog, con fines comerciales, y sin la autorización previa de su autor, Hugo Prieto. Lo reitero, prohibido el hurto.

¿Y Ahora qué?

 

Los venezolanos somos aficionados a las posturas declarativas, incluso a la catarsis, rumiamos nuestros fracasos, nuestras falencias y errores. No creo que haga falta un diagnóstico de la situación nacional. A estas alturas, el hundimiento de Venezuela está más que documentado. Pero las instancias técnicas y de apoyo de la Mesa de Diálogo, siguen auscultando el impacto que la crisis ha desencadenado en cada uno de los componentes de la sociedad venezolana. En los tres ciclos de conversaciones, han sido escuchados en esa instancias los gremios de jubilados y pensionados, los del sector salud, los de la comunicación social y, más recientemente, los representantes de las ONG y las organizaciones que defienden los Derechos Humanos.

Pudieran poner en la fila a los 30 millones de venezolanos, porque todos hemos sido maltratados por los gobiernos chavistas. Estos señores les jodieron la vida a los ricos, les jodieron la vida a los pobres y se ensañaron con crueldad contra la clase media. No dejaron títere con cabeza. Destruyeron el valor del trabajo, volvieron polvo nuestro signo monetario, el bolívar es dinero de monopolio. Pero “la dolarización no es el camino”, dice la presidenta encargada ¿?, Delcy Rodríguez.

El camino es la guachafita fiscal que le permite al gobierno imprimir dinero inorgánico para financiar las organizaciones del famoso Estado comunal. No hay cuentas de cuánto entra y cuánto sale. Ni las habrá mientras el camino sea esta bipolaridad sin medicamentos en la que vivimos.

El pasado 12 de octubre, los partidos políticos que hacen parte de la Plataforma Unitaria Democrática ratificaron su apoyo a María Corina Machado. Reconocieron su liderazgo y presentaron un Gran Acuerdo Nacional que consta de 14 puntos.

En la Mesa de Diálogo participan las delegaciones del gobierno y el sector opositor de diputados que fueron electos en la elección parlamentaria de 2015. Hay un tercer actor que no ocupa un lugar en la mesa, pero hace trabajo remoto: el Departamento de Estado del gobierno estadounidense, que dirige el señor Marco Rubio. Sobre el papel, le tocaría a Dinorah Figuera plantear la incorporación de un representante de la PUD a la Mesa de Diálogo. Al fin y al cabo, ella fue electa en las listas de Primero Justicia en 2015. ¿Cuál será la sugerencia de Rubio? ¿El negociador del gobierno, experto en no negociar, se tragará ese sapo?

El sector opositor se comprometió, además, a combinar la presión ciudadana y la negociación para trazar una ruta electoral que desemboque en un llamado a elecciones presidenciales. La única presión que pueden ejercer los ciudadanos es la protesta pacífica. ¿Qué hará el gobierno de Delcy Rodríguez? ¿Cuál será la actitud del aparato represivo que sigue intacto? ¿Van a inundar las calles con “gas del bueno”?

Arrancarle un proceso electoral al gobierno va a costar sangre, sudor y lágrimas, a menos que el chavismo se avenga a negociar una ruta electoral. Represión o transición a la democracia. Esa son las dos opciones que se proyectan en el horizonte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.