Los venezolanos
somos aficionados a las posturas declarativas, incluso a la catarsis, rumiamos
nuestros fracasos, nuestras falencias y errores. No creo que haga falta un
diagnóstico de la situación nacional. A estas alturas, el hundimiento de
Venezuela está más que documentado. Pero las instancias técnicas y de apoyo de
la Mesa de Diálogo, siguen auscultando el impacto que la crisis ha
desencadenado en cada uno de los componentes de la sociedad venezolana. En los
tres ciclos de conversaciones, han sido escuchados en esa instancias los
gremios de jubilados y pensionados, los del sector salud, los de la
comunicación social y, más recientemente, los representantes de las ONG y las
organizaciones que defienden los Derechos Humanos.
Pudieran
poner en la fila a los 30 millones de venezolanos, porque todos hemos sido maltratados
por los gobiernos chavistas. Estos señores les jodieron la vida a los ricos, les
jodieron la vida a los pobres y se ensañaron con crueldad contra la clase
media. No dejaron títere con cabeza. Destruyeron el valor del trabajo, volvieron
polvo nuestro signo monetario, el bolívar es dinero de monopolio. Pero “la
dolarización no es el camino”, dice la presidenta encargada ¿?, Delcy
Rodríguez.
El camino es
la guachafita fiscal que le permite al gobierno imprimir dinero inorgánico para
financiar las organizaciones del famoso Estado comunal. No hay cuentas de
cuánto entra y cuánto sale. Ni las habrá mientras el camino sea esta
bipolaridad sin medicamentos en la que vivimos.
El pasado 12
de octubre, los partidos políticos que hacen parte de la Plataforma Unitaria Democrática
ratificaron su apoyo a María Corina Machado. Reconocieron su liderazgo y
presentaron un Gran Acuerdo Nacional que consta de 14 puntos.
En la Mesa
de Diálogo participan las delegaciones del gobierno y el sector opositor de
diputados que fueron electos en la elección parlamentaria de 2015. Hay un
tercer actor que no ocupa un lugar en la mesa, pero hace trabajo remoto: el
Departamento de Estado del gobierno estadounidense, que dirige el señor Marco
Rubio. Sobre el papel, le tocaría a Dinorah Figuera plantear la incorporación
de un representante de la PUD a la Mesa de Diálogo. Al fin y al cabo, ella fue
electa en las listas de Primero Justicia en 2015. ¿Cuál será la sugerencia de
Rubio? ¿El negociador del gobierno, experto en no negociar, se tragará ese
sapo?
El sector
opositor se comprometió, además, a combinar la presión ciudadana y la
negociación para trazar una ruta electoral que desemboque en un llamado a elecciones
presidenciales. La única presión que pueden ejercer los ciudadanos es la
protesta pacífica. ¿Qué hará el gobierno de Delcy Rodríguez? ¿Cuál será la
actitud del aparato represivo que sigue intacto? ¿Van a inundar las calles con “gas
del bueno”?
Arrancarle
un proceso electoral al gobierno va a costar sangre, sudor y lágrimas, a menos
que el chavismo se avenga a negociar una ruta electoral. Represión o transición
a la democracia. Esa son las dos opciones que se proyectan en el horizonte.
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