¿Adónde nos
va a llevar el pragmatismo? No tengo la menor idea, sólo puedo decir que, al
momento, nos ha llevado a las puertas del infierno. Ha sido una vieja práctica.
Si en un trabajo, por ejemplo, no se cumplen las reglas, se contratan a
personas con evidentes conflictos de interés, no importa, siempre y cuando el
trabajo se haga. Y por ahí llegamos a que no importa quien gobierne, si lo hace
bien. El presidente Bukele acaba de sorprender al Fondo Monetario Internacional
al invertir el 8 por ciento del PIB de la economía salvadoreña en educación.
Los Derechos Humanos, frecuentemente violados por su gobierno, no le preocupan
a nadie. Quizás porque se renuevan cada año. Sólo puedo decir que Mefistófeles
también hace cosas buenas.
Recientemente,
el economista Luis Vicente León, escribió en X, a propósito del acuerdo petrolero
entre el Pentágono y la empresa Nabep, del oscuro empresario venezolano,
Alejandro Betancourt, que el acuerdo “se puede criticar desde la soberanía, la
legitimidad y la constitucionalidad”, para luego hacer una pregunta que a él le
resulta “incómoda”. (En Venezuela) “¿Qué resiste esa misma lupa?”, lo que pone
en duda el marco legal, regulatorio, administrativo y político en el cual nos
desenvolvemos. Y si a ver vamos. Quizás nada lo resiste. En realidad, el señor
Luis Vicente León, no nos ha dicho nada nuevo, no hay una revelación en sus
palabras, su pregunta es un ardid para relativizar lo peor que ha ocurrido en
Venezuela en este primer cuarto de siglo.
Hasta ese
punto nos ha llevado el chavismo en estos casi 30 años. A los venezolanos le
propusieron una reforma constitucional y la rechazaron. ¿Qué hizo el mandamás
Hugo Chávez? Activó a sus acólitos de la Asamblea Nacional para que reformaran las
leyes, de tal forma que su reforma se coló por vía legislativa. Y podríamos
mencionar una lista colosal de iniciativas políticas que cambiaron la
naturaleza del Estado venezolano. Lo convirtieron en una palanca de la troika
que conforman el propio Estado, el Partido Socialista de Venezuela y las
Fuerzas Armadas. Y todo esto se hizo con un barniz legal que modificó las leyes
orgánicas y las leyes ordinarias que nos encerraron en este cautiverio en el
cual vivimos.
El jefe de
la diplomacia estadounidense, el señor Marco Rubio, al igual que Luis Vicente
León, también se amparó en el pragmatismo y en la real politik para
justificar la elección de Alejandro Betancourt como la contraparte del acuerdo al
que la presidenta encargada ¿?, Delcy Rodríguez le dio luz verde. Betancourt no
ha sido investigado en Estados Unidos. Si lo fue en España, Suiza y Venezuela,
pero esos antecedentes no cuentan para la Casa Blanca.
Es cierto
que la soberanía de Venezuela había sido vulnerada, con anuencia del chavismo,
por Cuba, Rusia e Irán, pero también fue vulnerada por los Estados Unidos el 3
de enero, así como con el acuerdo petrolero anunciado por el presidente Trump.
Una mujer me dijo: Es como si antes te hubiera violado un hombre feo y ahora te
viola un hombre buenmozo. ¿Pero una y otra no son violaciones?
De eso se
trata, señor León. Por cierto, ¿A usted no lo vieron en Londres haciendo lobby
para que potenciales inversionistas apreciaran las ventajas inmejorables de
invertir en la Venezuela de Nicolás Maduro?
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